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Negro profundo

Para mi, Kristina Train ha sido una de las sorpresas del pasado año.  Su segundo disco, Dark Black (Mercury Records, 2012), está lleno de grandes canciones como Dream of Me, You’re Still Going to Lose, Don’t Beg for Love o esta fantástica Dark Black, que da título al álbum y que ofrece una vuelta de tuerca al clásico A Whiter Shade of Pale (Con su blanca palidez), de Procol Harum. A pesar de que su anterior compañía, Blue Note, quiso presentarla como la heredera de Norah Jones y Dusty Springfield, está claro que Kristina tiene un estilo propio, basado en unas canciones que encajan como un guante con su espléndida voz. Esta neoyorquina, crecida en Savannah e instalada en Londres desde hace unos años, se ha sobrepuesto a los reveses de la vida (fracaso de un primer álbum, su divorcio y la muerte de un familiar cercano) con la catarsis de este álbum. Ahora os dejo para volver a escuchar de nuevo los versos de “Negro profundo”: “Ahora el cielo ha oscurecido, las blancas nubes se tornan grises; vaya manera de romper un corazón, porque te llevaste todos los colores”.

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